Mágicos momentos
***COLUMNA PUBLICADA EL 22 DE FEBRERO DE 2017 EN EL UNIVERSAL QUERÉTARO***
Columna En primera persona (Gonzo) # 35
Título: Mágicos momentos
El 21 de febrero de 1984, tras 36 minutos jugados en la duela, Earvin ‘Magic’ Johnson estableció uno de sus tantos récords en la NBA. Un partido de los Lakers de Los Ángeles frente a Seattle SuperSonics de temporada regular, en el que el basquetbolista logró 12 asistencias en el primer cuarto, por lo que impuso una nueva marca en la liga norteamericana en ese momento, con un total de 18 asistencias en la primera parte.
Finalizó el juego con un total de 23 asistencias en el partido, 9 puntos, 5 rebotes y un par robos de balón. Los Lakers ganaron con pizarra final de 128 a 112 puntos.
La magia en su máximo esplendor. El 15 de mayo de ese mismo año, ante los Soles de Phoenix en partido de playoffs, que ganaron los angelinos 118 a 102, repartió 13 asistencias en la segunda mitad, por lo que logro establecer el récord de postemporada de ese momento.
Un jugador revolucionario en todo momento, en un equipo legendario donde compartió la gloria con Kareem Abdul-Jabbar, Mike McGee y James Worthy, que en conjunto los cuatro aportaban cada uno 18 puntos por juego para dominar la liga junto a los Celtics de Boston de Larry Bird y compañía, equipos entre los que se vivía una entrañable rivalidad.
Precisamente en la temporada 1984-85 se repitió la final de una temporada anterior entre Los Lakers y Celtics. Boston llegó como favorito al ser el campeón defensor y aunque pegó fuerte en el primer partido de la serie con un contundente 148-114 en casa, los Lakers lograron sobreponerse a las adversidades.
Magic Johnson estaba en proceso de consolidación como pilar de los angelinos y había mejorado su tiro de larga y media distancia. Kareem Abdul-Jabbar llevaba las riendas de los míticos Lakers y fue nombrado MVP de esas finales con 38 años. Tras seis juegos (4-2), Magic y compañía rompían las quinielas al derrotar a Boston, título que celebraron sobre el mítico parqué del Boston Garden.
Tres años después, en las finales 1987, Johnson y Bird se encontraron de nuevo. Pilares de la liga que vivían su máximo momento como jugadores, aunque en ese entonces Michael Jordan ya daba de qué hablar con los Bulls de Chicago. Pero entre Magic y Larry había cuentas pendientes al enfrentar su última serie final como adversarios. Los Lakers ganaron la serie en seis encuentros y Magic Johnson fue elegido por primera vez de tres que fue el jugador más valioso de la temporada además de 1989 y 1990.
Años más tarde, no podemos olvidar la participación de Magic Johnson dentro del Dream Team de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. Earvin fue el primer jugador confirmado por el entrenador Chuck Daly para el representativo norteamericano que marcó una época, llamado controversial pues fue un año antes, en 1991, había revelado que era portador de VIH. No obstante, fue el encargado de que Larry Bird, ya en su última etapa como jugador, se integrara al equipo olímpico para conformar un inolvidable conjunto que se robó el cariño de los amantes al basquetbol. Magic fue cinco veces campeón, incluido en el Salón de la Fama del Basquetbol desde 2002. Inolvidable por ser un gran repartidor de balones, con gran carisma y amor por el juego.
Apenas nos enteramos que en los Lakers despidieron al gerente general Mitch Kupchak (también jugador del equipo en las mismas temporadas que Johnson) y entregaron el cargo al buen Magic.
Nada mejor que una leyenda al frente gracias a la decisión de la dueña del conjunto angelino, Jeanie Buss, al nombrar al ex jugador como nuevo presidente de operaciones deportivas. Ahora, aunque su magia ya no se vea dentro de la duela, siempre es grato recordar algunos momentos por los que se este personaje se ganó un lugar en la historia del baloncesto.
Columna En primera persona (Gonzo) # 35
Título: Mágicos momentos
El 21 de febrero de 1984, tras 36 minutos jugados en la duela, Earvin ‘Magic’ Johnson estableció uno de sus tantos récords en la NBA. Un partido de los Lakers de Los Ángeles frente a Seattle SuperSonics de temporada regular, en el que el basquetbolista logró 12 asistencias en el primer cuarto, por lo que impuso una nueva marca en la liga norteamericana en ese momento, con un total de 18 asistencias en la primera parte.
Finalizó el juego con un total de 23 asistencias en el partido, 9 puntos, 5 rebotes y un par robos de balón. Los Lakers ganaron con pizarra final de 128 a 112 puntos.
La magia en su máximo esplendor. El 15 de mayo de ese mismo año, ante los Soles de Phoenix en partido de playoffs, que ganaron los angelinos 118 a 102, repartió 13 asistencias en la segunda mitad, por lo que logro establecer el récord de postemporada de ese momento.
Un jugador revolucionario en todo momento, en un equipo legendario donde compartió la gloria con Kareem Abdul-Jabbar, Mike McGee y James Worthy, que en conjunto los cuatro aportaban cada uno 18 puntos por juego para dominar la liga junto a los Celtics de Boston de Larry Bird y compañía, equipos entre los que se vivía una entrañable rivalidad.
Precisamente en la temporada 1984-85 se repitió la final de una temporada anterior entre Los Lakers y Celtics. Boston llegó como favorito al ser el campeón defensor y aunque pegó fuerte en el primer partido de la serie con un contundente 148-114 en casa, los Lakers lograron sobreponerse a las adversidades.
Magic Johnson estaba en proceso de consolidación como pilar de los angelinos y había mejorado su tiro de larga y media distancia. Kareem Abdul-Jabbar llevaba las riendas de los míticos Lakers y fue nombrado MVP de esas finales con 38 años. Tras seis juegos (4-2), Magic y compañía rompían las quinielas al derrotar a Boston, título que celebraron sobre el mítico parqué del Boston Garden.
Tres años después, en las finales 1987, Johnson y Bird se encontraron de nuevo. Pilares de la liga que vivían su máximo momento como jugadores, aunque en ese entonces Michael Jordan ya daba de qué hablar con los Bulls de Chicago. Pero entre Magic y Larry había cuentas pendientes al enfrentar su última serie final como adversarios. Los Lakers ganaron la serie en seis encuentros y Magic Johnson fue elegido por primera vez de tres que fue el jugador más valioso de la temporada además de 1989 y 1990.
Años más tarde, no podemos olvidar la participación de Magic Johnson dentro del Dream Team de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. Earvin fue el primer jugador confirmado por el entrenador Chuck Daly para el representativo norteamericano que marcó una época, llamado controversial pues fue un año antes, en 1991, había revelado que era portador de VIH. No obstante, fue el encargado de que Larry Bird, ya en su última etapa como jugador, se integrara al equipo olímpico para conformar un inolvidable conjunto que se robó el cariño de los amantes al basquetbol. Magic fue cinco veces campeón, incluido en el Salón de la Fama del Basquetbol desde 2002. Inolvidable por ser un gran repartidor de balones, con gran carisma y amor por el juego.
Apenas nos enteramos que en los Lakers despidieron al gerente general Mitch Kupchak (también jugador del equipo en las mismas temporadas que Johnson) y entregaron el cargo al buen Magic.
Nada mejor que una leyenda al frente gracias a la decisión de la dueña del conjunto angelino, Jeanie Buss, al nombrar al ex jugador como nuevo presidente de operaciones deportivas. Ahora, aunque su magia ya no se vea dentro de la duela, siempre es grato recordar algunos momentos por los que se este personaje se ganó un lugar en la historia del baloncesto.
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