Tendencias claras

**COLUMNA PUBLICADA EN EL UNIVERSAL QUERÉTARO EL 3 DE AGOSTO DE 2016**

Columna # 7: En primera persona (Gonzo)

Título: Tendencias claras




Una edición más de los Juegos Olímpicos está a punto de comenzar este viernes. Los 124 atletas mexicanos (eran inicialmente 126 pero hubo bajas con César Ramírez por lesión y la queretana Paola Pliego por supuesto doping positivo) que participarán en Río 2016, llegarán a la capital brasileña con sueños y esperanzas de regresar a casa con una medalla y con la satisfacción de haber entregado su máximo esfuerzo en el área de competencia. Un anhelo colectivo que se presenta cada año bisiesto.
Desde este año en México ese anhelo de triunfo se trabaja desde edades tempranas, razón por la cual la Conade dividió las categorías que antes conformaban la Olimpiada Nacional, en un Campeonato Nacional Juvenil y la Olimpiada infantil, con el propósito de elevar el nivel competitivo del país.

La tendencia ahora es clara: permear entre la niñez la disciplina deportiva del alto rendimiento para así aportar nuevos atletas a los que se les dará seguimiento para procesos olímpicos, quienes seguirán en unos años los pasos de los atletas que durante 16 días representan al país en la capital carioca.
Para cualquier atleta, de cualquier disciplina, no es nada fácil lograr una calificación olímpica. Son años de trabajo y de superar primero justas municipales y estatales para después tratar de sobresalir a nivel nacional, lo cual será la puerta para competir internacionalmente. De ahí a que ese atleta sobresalga también lleva su tiempo. Son muchos los que se quedan en ese camino por diversas razones.

Debido a la búsqueda de esos nuevos talentos es que en Querétaro, el Indereq abrió Cursos de Verano gratuitos, aunque al ser un filtro de detección de talentos, no todos los interesados podían ser elegidos y pasaron por filtros. La disciplina de atletismo es otra que a lo largo del año ofrece programas de iniciación deportiva para captar niños con cualidades para alguna especialidad. Hasta ahí son ejemplos de que la parte gubernamental está haciendo lo que le corresponde y da algunas alternativas.

Los padres de familia, por su parte, tienen otro importante factor en sus manos: el impulso mediante la exigencia. El deporte ya no debe ser meramente recreativo, es decir, que la idea de que sus hijos hagan deporte no sea solamente para cansarlos y ocupar su tiempo libre en alguna actividad.

La exigencia creo yo, no significa que pierdan su niñez, al contrario, bien aplicada, dotará al pequeño de hábitos importantes como disciplina y esfuerzo para conseguir un resultado, una recompensa. Esto entre más pequeños lo aprendan es mejor pues será una gran base que abrirá más opciones de desarrollo de un deportista joven, aunque la decisión de qué deporte practicar es meramente del pequeño.

Los padres debemos apoyar, como he constatado que lo hacen muchos en Querétaro, incansablemente. Pero donde debemos estar muy atentos es en reconocer las cualidades de nuestros hijos, pues cada pequeño es diferente, para saberlos encaminar hacia lo más adecuado para su desarrollo, llámese entrenamientos, fogueos, competencias, sobre todo donde el nivel de sus rivales sea ligeramente mayor. Esa exigencia, será la diferencia para que algún día lleguen a ser atletas olímpicos como los que están en Río de Janeiro en estos momentos.

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